El dispositivo aprendió a escuchar
Un modelo de sonido entrenado corre en el propio dispositivo, una guía de inicio que prueba cada sonido en tu casa, y avisos agrupados para que un perro que ladra no te llene el celular.
Revisando los avisos que llegaban de un dispositivo en casa, la mayoría estaban mal. Así que hicimos lo que había que hacer: entrenamos un modelo de reconocimiento de sonido con miles de grabaciones, lo achicamos hasta que entrara en el chip, y ahora decide ahí mismo, sin depender de internet.
Lo nuevo
- Una guía de inicio: te acompaña a conectar el dispositivo, ponerle nombre, elegir qué avisos querés, hacer silencio para calibrar y probar los sonidos. Tocás Probar, hacés el sonido (un doble aplauso, el timbre) y tocás Listo. Si no pudiste, Cancelar.
- Lo que falla, se aprende: si una prueba no se reconoce, la grabación nos sirve para ajustar la detección de ese dispositivo.
- Avisos agrupados: un perro que ladra diez minutos es un aviso, no cuarenta. Si sigue, te lo recordamos cada tanto.
- Gritar no es una alarma: en muchas casas de personas sordas se habla fuerte. Lo tuvimos en cuenta para que una conversación no dispare avisos.
- Doble aplauso con manos de verdad: lo probamos con aplausos fuertes y rápidos, no solo de laboratorio.
- Vos decidís sobre tu audio: en la guía te preguntamos si querés compartir algunas grabaciones, encriptadas, para ayudarnos a mejorar. Si no, no se comparte nada.
Y lo decimos claro: estamos mejorando la detección todo el tiempo, así que puede escaparse algún sonido o llegar algún aviso de más. Cada prueba y cada marca que hacés nos ayuda.